¿Nunca has revisado conversaciones y te has dado cuenta de que podías haber respondido a aquella frase que te dejó balbuceando? ¿Nunca te has preguntado por qué a lo largo de tu vida has escuchado tantas frases arquetipadas y que dicen precisamente lo contrario de lo que significan? Yo sí, y más de una vez. Estas son algunas de las frases que no me gustaría haber escuchado nunca:
Y vivieron felices y comieron perdices
Vamos a ver, que resulta que se lleva 100 años encerrada en un bosque, llega un señor que no la ha visto en la vida, con la que no ha podido intercambiar más de dos frases porque la señorita estaba dormida, se casan de un día para otro, en una boda entre príncipes que, por mucho que me digan, no deja de ser una maniobra política, y ¿¿me tengo que creer que son felices toda su vida?? Que coman perdices vale, porque tienen medios económicos, pero que encima sea un matrimonio exitoso. Me creo que exista la brujería, que una colonia de enanos regente una explotación minera, que un hada madrina pueda proyectar una obra de ingeniería tal como un zapato de vidrio, pero no me pidas que me trague lo de la familia feliz.
Fijáos en lo bien que lo ha hecho Alberto, ahora tendréis que esforzaros más para estar a su altura
¿Se supone que eso es una forma de premiarme? ¿No ve usted que me voy a llevar una somanta de palos cuando salga al recreo? ¿No es suficiente el asco con el que me mira alguno cuando ve que soy el primero en entregar el trabajo? Perdone que le diga, pero ¿cuántas veces suspendió usted la psicopedagogía, desgraciada?
Si yo te quiero mucho, pero como a un amigo
Espera, que voy a ver si lo entiendo. Resulta que te diviertes conmigo, que te encanta contarme tus problemas, que valoras mis consejos, que te gusta que te acompañe a comprarte ropa, incluso interior, que soy aquel con el que compartes penas y alegrías… ¡pero prefieres liarte con ese otro de ahí sólo porque se le marca no sé qué de una tableta de chocolate! ¡Pero si yo compro y como chocolate todos los días! Anda y vete a freír monas… y que lo sepas, que se llaman abdominales rectos y oblícuos, no onzas.
No te preocupes, mírame a mí. Yo también suspendí y aquí estoy
¿Tú? ¿¿Tú?? ¡¿¡Tú?!? ¿Y quién quiere ser como tú? Tú, que me has suspendido un examen de matemáticas porque lo he hecho a lápiz y querías que lo respondiese con bolígrafo. Tú, que estás aquí porque la selectividad no te dio para más y pagas tu descontento laboral conmigo todos los días. Tú, que ayer estabas dando literatura pero, para aumentar el sueldo, hoy me enseñando a sumar quebrados y tienes problemas para explicarme en qué consiste el mínimo común múltiplo. Tío, yo no quiero ser como tú, por eso no quiero suspender.
Esto se está vendiendo mucho ahora (gracias, Leandro)
Lo primero: a mí que algo se venda o no, me da completamente igual, no me voy a poner una camisa de flores por mucho niño o quiksilver que tenga en el bolsillo. Que no, que me mires la cabeza, que yo no me peino con cuernitos, que yo lo que quiero es una camisa lisa verde, y no sé qué color es el verde manzana ácida, tú enséñame los verdes y yo te digo la que quiero. Y segundo: si la camiseta de flores se está vendiendo tanto, ¿cómo es que tienes tres percheros llenos?
Tú te mereces a alguien mejor que yo
Pues claro que me merezco a alguien mejor que tú, eso ya me lo dice mi madre todos los días, y ella no se equivoca nunca, que me conoce como si me hubiera parido. Pues claro que me merezco a alguien mejor que tú, o al menos que sea capaz de idear una respuesta más convincente. Pero es que resulta que por un azar del destino, de forma totalmente involuntaria, y para pesar mío, eres tú quien me gustas y es tu cara la que veo por las noches antes de dormirme, que con lo fea que eres me pegas cada susto… Claro que me merezco a alguien mejor, pero mientras tanto, ¿no podrías hacerme el favor y yo me quedo más contento?
Bah, éste siempre pone las mismas preguntas. Tú te miras el test del año pasado y tienes mínimo un notable
¿Y tú por qué estás repitiendo listillo? ¿Si sólo había que mirarse el test, cómo es que no tienes tú el notable?
No te preocupes por el suspenso. Tú aprovecha el verano para estudiar y te pongo matrícula en septiembre (Esta frase suele oírse cuatro meses después de que uno escuche la anterior)
¿Pero con quién se cree usted que está hablando? Que ya sé que no es verdad, que este rollo ya me lo han soltado y luego la matrícula nunca llega. Si de todas formas yo no quiero la matrícula, yo me conformo con que me ponga usted ahora un aprobado y yo me pueda pasar el verano tranquilo haciendo lo que me apetezca. Pero si con mi plan salimos todos ganando: yo no tengo que seguir estudiando y usted se ahorra corregir un examen.
Es que estoy con la regla
Ah, perdona, bonita, que no sabía que estabas con la regla, pobrecita. Yo sólo llevo 6 horas estudiando para que no me dé tiempo de llegar hasta donde quería, me ha explotado una lata de coca-cola en el congelador, se me ha estropeado la cisterna y no para de soltar agua, y ¿te acuerdas de la camiseta aquella roja tan bonita de los sanfermines? pues ahora es rosa… y todos mis calcetines también. Pero no te preocupes, que si tú estás con la regla yo me muestro comprensivo. Y, ya de paso, ¿me puedes explicar qué tiene que ver tu eje hipotálamo-hipófiso-gonadal con el sabor de los yogures?
Pues mi madre opina que…
¿Tu qué? ¿Tu madre? ¿Pero tú no eras huérfana? Verás, creo que no estamos yendo a ninguna parte, que esta relación no tiene sentido
Felicito al dueño del blog, dibujó una sonrisa en mi cara XD!
sii contar cuentos te ha reforado(o te ha educado) io qe? tengo reumatisO xD
siii io tambien te eztranioo monwaaaa
vendraz nooo?
x q si no x las puras compraria 2 entradas para el lima rock fest(qe estha recontra buenO)
XD
seee ya next time